viernes, 19 de junio de 2009



Dejarte no fue fácil para que hoy vuelvas a mí, con cara de inocente y esa voz de yo no fui. Mirá que adentro mío hay un deseo de venganza de hacer pagar tus culpas y dejarte sin fianza, pensar que ya no puedo ni adorarte como antes porque estoy ocupado en culparte. Quisiera encerrarte y no dejarte salir más mostrarle a los demás el dolor que me causas. Culpable sos el único culpable yo te acuso y te maldigo te destierro de mi alma y mi corazón. Voy a crucificarte y a quitarte la razón ponerte frente a frente con toda la procesión toda esa gente muda que no tiene corazón. Hoy para mi estás muerto, muerto en vida y sin mi amor quedándome el silencio entre el odio y el rencor y abriéndote una causa de mil hojas de dolor. Pasé noches enteras preparando mi venganza y ahora es el momento de tomarme la revancha.

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